lunes, 25 de junio de 2007

EL DESTINO


La primera vez que me lo crucé, no hubiera reparado en él de no haber sido por el extraño parche que tapaba su ojo derecho. Negro azabache, de forma ameboide, se adhería a su cara como un alien que succionara su cerebro. Me repelió de inmediato.
Por lo demás, era un ser anodino. De estatura mediana, enjuto, pelo ralo y rostro vulgar. Inquieto, rozando el nerviosismo, con una actitud expectante que le daba un aspecto perdido y arbitrario.
La segunda vez, le pillé observándome. Su sonrisa maliciosa y divertida me produjo un vacío en el estómago. No le importó en absoluto que yo le mirara directamente. Solo bajó su único ojo para apuntar algo en una pequeña libreta. Eso sin borrar esa sonrisa burlona.
El tercer encuentro ya me inquietó. Llevaba una semana muy dura. Los problemas y los sustos se sucedían uno tras otros, sin darme tiempo a reaccionar. Tal vez por eso, tropezarme de nuevo con aquel tipejo disparó mis alarmas. Había algo siniestro en aquel desconocido.
Yo no estaba para bromas, y aun que normalmente cuido mucho de no incomodar con la mirada a las personas de aspecto diferente, esta vez le miré fijamente y con más voluntad que decisión, me acerqué a él.
-Disculpe, nos hemos cruzado varias veces esta semana y por su forma de mirarme, diría que me conoce. Pero yo, francamente, no le recuerdo.
El hombre no pareció asombrarse lo más mínimo, muy al contrario parecía disfrutar hasta el punto de soltar una carcajada desproporcionada a su tamaño. Risa inquieta, histriónica, despectiva.
-Divertida; si, muy divertida- más que una respuesta, parecía hablar para si mismo.
- El Destino-me dijo.
Sin más, sacó su libretita y apuntó algo en ella sin dejar de sonreír. Luego, simplemente se fue. Antes de salir por la puerta, giró su cabeza y me dijo- Nos vemos- mientras me guiñaba su único ojo.
Sentí una arcada. Por alguna razón temía un futuro encuentro.
Más tarde le comentaba a una amiga el desastre de semana que había vivido. Todo calamidades enlazadas, como un efecto dominó devastador.
-Lo siento mucho niña. El Destino tiene estas cosas, lo mismo te pone en medio penas que alegrías. Eso sí, ninguna de las dos vienen solas. Aun que la verdad; parece que te haya mirado un Tuerto.
Me quedé helada. La imagen del hombre del parche negro vino a mi mente clavándose como un aguijón.
Y decidí que si me lo volvía a tropezar, le iba a borrar su sonrisa pegajosa de una patada en la boca. El Destino se iba a quedar sin dientes.

Y añadiría......Por cabrón. Pero como es políticamente incorrecto, diré que por mamón.
Si existe eso que llaman Destino debe de ser un enano malaleche. Y se lo está pasando pipa con mi familia.

Rescatado de mi blog en ya.com

lunes, 18 de junio de 2007

DESEOS


Hoy me hubiera facturado a Ninguna Parte, sin acuse de recibo

Hoy me di una ducha de dolor, amargura resbalando por unos brazos derrotados, cubriendo mis ojos de espuma amarga. Mil gotas de penas salpicaban un rostro apagado.
Y quise ser Desierto árido de tierra estéril. Un íncubo de nada, sin frío ni calor. Que mis manos se desnudaran de piel sensible, y no fueran más que recipientes de fondo perforado.
Una garganta sin nudos, una voz muda sin palabras hirientes que tragar.
Y en mi pecho, un espejo impermeable al tiempo, rechazando la imagen confusa de cualquier atisbo de sentimiento.
Cómo escuece el silencio de gritos quebrados, como abrasa el Dolor cuando limpia mi vida de esperanza, sofocando el aliento en la impotencia.
Hoy quise no ser.



P.D.Se que no somos eternos, que nacemos con una fecha de caducidad oculta en algún rincón de nuestro genoma- o del puñetero destino.
Pero este conocimiento, no lo hace más fácil cuando se trata de seres queridos.
Mi padre me dio un susto de muerte el fin de semana. Tuvo una crisis cardiaca y literalmente se me quedó. Esta sola con él y el pánico me paralizó. Reaccioné como pude, más como hija que como médico. Con ganas de gritar pidiendo socorro, de salir corriendo, de no saber, de no ver, de no sentir. Pero estaba allí, indefensa frente a esa angustia que hacía de mis manos muñones torpes e inseguros.
Ahora está bien, estable al menos aun que su situación basal ha empeorado un poco. Él lo sabe y vive consciente de su Espada de Damocles personal. Me dice que afortunadamente estaba allí con él, que le salvé la vida.
Y yo me miro mis manos y solo veo dos miembros inútiles que solo sabían temblar mientras gritaba en silencio; No te mueras papá, por favor no te mueras.

Rescatado de mi blog en ya.com

sábado, 2 de junio de 2007

COSAS DE CASA IV


Nelson. Ni queriendo me puedo enfadar con él.

Hacía ya demasiado tiempo que no escribía sobre mi querida familia. Como sabéis, somos un pelín peculiares. Ya conocéis a Enrique, alias Papá, y a Mª José, alias Mami. También os he hablado un poco de mis hermanas y cuñados- aun que cada cual tendrá su capítulo a parte. Pero hoy me toca a mí. No como Andaya, la que conocéis, sino como un individuo más de esa tribu.
En mi casa, tengo fama de despiste y trapatoles- esto es atolondrada. También es legendaria mi propensión a lesionarme. Vosotros ni caso, que todo son habladurías. La cuestión es que mi señora madre anda recuperándose de una neumonía, así que la compra me tocó a mí. Y yo, que tengo el cuerpo de jota porque anoche salí, tuve la feliz idea de aprovechar e irme a mirar un par de bikinis después del supermercado. Así que en vez de ponerme cómoda, me calzo unas sandalias de tacón, mis vaqueros y una camisa blanca. Toda mona yo.
Llego a Mercadona, engancho mi carro de la compra y cojo uno de allí. Me atizo yo sola en el tobillo-Un punto.
Compro algo de fiambres y arreglo para hacer una ensalada- endivias con salsa roquefort y salmón ahumado. Me voy a buscar el zumo de piña bajo en calorías para mi madre. Ni modo, ocho mil tipos de zumo menos ese. Llamo a la chica, que acaba contagiandose de mi burrera. Tampoco lo ve, las dos como tontas mirando el stand. Total que me voy y al poco oigo que me llaman desde el fondo del pasillo.
-Oyeeeee, oyeeeeeeeeeee...que lo teníamos delante-Dos puntos.
Cojo coca cola zero.
La dejo.
Busco el agua. Prefiero bezoya y no se porqué compran lanjarón, sino nos gusta a nadie,- manías nuestras.
Cojo agua nestlé sabor manzana.
La dejo.
Voy a por yogures. En casa comen de soja con bífidus. No los veo. No están y no puedo preguntar porque después de veinte mil años, no se de que marca son. Así que me cabreo y cojo los primeros que pillo, pensando en la bronca que me va a caer-Tres puntos. También gelatina de fresa y un fermento de soja puro que quería probar hace tiempo.
Cojo mousse de chocolate.
La dejo.
Voy a los dulces. Mi madre me pidió que comprara algo para merendar. No se que lexes pasa pero solo consigo ver rosquilletas de todos los tamaños y formas pero nada de choco excepto los donuts. Así que al carro se van. Detrás de mí, un kilómetro de estanterías con todo tipo de bollería-Cuatro puntos.
Cojo rosquilletas de cacao.
Las dejo.
De camino a las chuches, cojo coca cola zero.
La dejo.
El pollo troceado es fácil, ahí no ha habido problemas.
Cojo longanizas de Pascua.
Las dejo.
En las chuches compro papas caseras, ruedas de patata y fritos.
Cojo Eagles y las papas esas que tienen un nombre parecido- ¿Pringles?-sabor páprika.
Las dejo.
Las vuelvo a coger.
Las dejo de nuevo.
Voy a cajas, la cajera me planta un pack de agua encima del paquete de bolsas, así que me tengo que estirar para poder sacarlas. Me tuerzo la rodilla- ya, yo tampoco entiendo cómo pero me la torcí. Cinco puntos.
Recojo el carro y paso la compra.
Meto el primer pack de agua y el carro se me va a tomar por saco- Seis puntos. Medio Mercadona mirándome, yo con la rodilla de una pierna y el tobillo de la otra doloridos.
Meto como puedo la compra.
Me vuelvo a dar en el tobillo con el carro- Siete puntos.
Una persona poco solidaria- eufemismo de gilipollas- ha aparcado en la rampa para minusválidos de la acera. El carro se me va de lado y yo detrás de él escorando con mis sandalias de tacón monísimas de la muerte- Ocho puntos. Un vecino me saluda en el patio y me pregunta por mi madre- llaves en mano- sin mover un dedo, mientras ve como intento abrir la puerta sin que nos vayamos de cabeza el carro y yo. No lo consigo-Nueve puntos.
Entro en casa; Nell, mi perro, se hizo pis en medio del pasillo que limpié esta mañana. Suelto las bolsas, el carro, pego un salto- rodilla y tobillo a tomar viento- y limpio el desliz. Diez puntos.
Resultado:
-A mi madre no le gustan los donuts bombón.
-A mi madre no le gustan las chuches que compré
-Eran dos pollos, no uno.
-Los yogures que traje son los que llevamos comiendo años- chico, no los reconocí. Así, fuera de mi nevera tienen otro aspecto.
-Guardando el pack del postre de soja, me he cargado dos de cuatro
-Tenemos gelatinas hasta el 2010.
-No hay una sola coca cola en casa y me muero por una.
Mi rodilla y mi tobillo bien, pero no me preguntes cómo, llevo un moretón en el codo- único lugar en el que yo juraría que no me he dado.
Así que me he puesto el pijama y mis zapatillas, y del sofá no me mueve ni Dios.

Score: Diez sobre diez. Pero juro y rejuro que cuanto dicen sobre mi es pura leyenda urbana. Palabrita de Andaya.




You’re All I Need To Get By, increible versión de Marvin Gaye y Tammi Terrel. Yo conocía la de la reina Aretha, pero esta es una delicia.

P.D.Como os comentaba, anoche quedé a cenar con mi amigo R. Teníamos muchas cosas que contarnos así que después de la cena nos fuimos a tomar unas caipiriñas. En un momento determinado me fui al baño, y estando allí oí un golpe tremendo. Cuando salí, me veo a una chica ensangrentada y con una brecha tremenda en la frente.
Ella iba un poco pasada de copas y no reparó en el cartel que había en la puerta del baño donde entró. Estaba fuera de servicio por avería. Debió de perder el equilibrio y acabó abriéndose la cabeza con la taza de la escobilla del baño.
Así que, a eso de las dos y pico de la mañana, con la sidra de la cena y la caipiriña en el cuerpo, acabé atendiendo la herida. Una primera cura para que pudiera irse al hospital a que la suturaran.
Vamos, que llevo la bata tatuada, así que en mi próxima vida…Funcionaria- he cambiado de opinión, ya no quiero ser verdulera.

Rescatado de mi blog en ya.com