jueves, 4 de abril de 2013

OCASO


Extraño tus ojos; me saben distinto. Como esa cerveza a medias, que a solas no es lo mismo. No es lo que veo, es lo que no encuentro. Ya no me pierdo en ellos, ya no me tocan. Solo traspasan de frio ese vacío que se abre en mi boca. Y mueren las palabras, vive el silencio. Me visto de hermetismo, tejiendo la distancia, de milimetros al infinito.
Ya no estas, ya no eres el mismo.
Extraño tus ojos, tan cercanos, tan lejanos.
Los mios naufragan en un mar salado.