sábado, 5 de junio de 2010

FUGAS


De qué sirve el amor sino entrega consuelo,
si las dudas ofenden, los afectos estorban,
los pasados nos lastran con cadenas que atan,
y los te quieros se viven como se viven los duelos.

Raseros de doble mida que ensanchan lo estrecho,
la ceguera oportuna, los silencios que matan,
la sordera escogida a razones que no encajan,
y el olvido, el olvido de lo que crece en tu pecho.

Para qué sentir, si sentir no es vivir
sino dolerse y sufrir.

Y en el tableroEl Rey a la Dama;
-Sacrifica al Alfil y declaro las tablas.
-Lo siento Majestad, pero no juego a la guerra-La Reina Blanca no ataca, solo protege sus filas-, pensé que existíamos en el mismo lado del tablero.