viernes, 10 de diciembre de 2010

EN UN MUNDO EXTRAÑO

Palidece la oportunidad que la sonrisa esbozó en el rostro. Anhelo miradas vacías, silencios furtivos, mientras gasean mi confianza con ruido contenido.
Y leo el dolor de vidas mutiladas, incapaces de generar otra cosa que desgracia. Repetimos los ciclos, como el día y la noche, una y otra vez reescribiendo una historia amarga como el verbo tullido. Ser a medias.
Un mundo extraño de verdades sesgadas y sentimientos inconclusos.
Grito y me desgarro en estas letras, sangrando impotencia en mis manos pequeñas, buscando un silencio que cobije mis miedos. Porque no siempre lo correcto es lo mejor, ni lo mejor es lo oportuno. Y aun que el hermano te tienda su mano, esta es minúscula y está vacía de respuestas.
No me quedan uñas para esquivar el mordisco, y con todo, alimento la lástima que nutre a la bestia herida. Un clínex de misericordia, usa bien y no mires a quién.
No se borrar el pasado y ellos, analfabetos de esperanza, no escriben un futuro distinto.
Un mundo extraño de sufrimiento sincero y afectos fariseos.
Ensombrece la inocencia mancillada de realidad a destiempo. Y crecerán los tiernos esquejes desviados de su camino. Huracanes de rencor devastan infantes prioridades. Vientos trastornados, del norte y del sur que destruyen con su furia el terreno que ambos protegen.
No les queráis tanto; solo queredles mejor.
Se me rompen las ganas de sembrar la cordura, esa simiente dura refractaria al no puedo, vulnerable al no quiero. Ante eso, mis ojos abiertos e indefensos, se impregnan de esta espiral sin sentido.
Un mundo extraño, donde querer es doler.
P.D.Cuando las personas dejan de amarse, la mayoría de las veces solo ven como opción destruirse. No consigo entenderlo.
Y yo, que estoy a punto de casarme, me pregunto si realmente es tan difícil ser humanos.

9 comentarios:

Sergio me dijo:

No comprendo la práctica del odio y la destrucción cuando el amor se ha acabado. Comparto en que es una opción poco humana, donde al menos debiera caber la comprensión y un grato recuerdo.
Yo no lo practicaré nunca, aunque se agote...
Suerte en tu boda, te deseo lo mejor. Por siempre!

Cornelivs me dijo:

Coincido en gran parte con Sergio. Buena entrada.

Un abrazo.

Sefarad me dijo:

Ser humano no es difícil, lo que es difícil es humanizar al ser pero como siempre dependen las circunstancias, lo que jamás comprenderé es lo que comentas, odiar después de amar no tiene sentido, se puede sentir frustación, dolor, incluso desengaño. Lo fácil es culpabilizar del fracaso a tu ex, verter toda la basura sobre él o ella, lo difícil es asimilar que hay que seguir viviendo y por qué no, con el tiempo, después de enfriar los sentimientos, continuar con algo que empezó hace tiempo aunque sea separados.

A seguir enamorada en tu caso ;)

Noches de Vigilia me dijo:

Como bien dice Sefarad, no es dificil ser humano. Solo hay que dejarse llevar, es fácil.
Lo difícil es tener la fuerza de dar prioridad a la razón o al corazón según el momento, por que en momentos claves, suelen ir contra el verdadero sentido que debe tener la palabra humanidad.
Me siguen gustando tus entradas hasta el punto de dejarme a veces bloqueado el razonamiento.
Mucha suerte.

Silvia me dijo:

Me gusta mucho esta entrada.
"Se me rompen las ganas de sembrar la cordura", me encanta en especial esa frase.
Te sigo.
Pásate si quieres.
loveintheoryandpracticechapeters.blogspot.com
Un saludo.

Isabel Romana me dijo:

¿Te has casado ya? Si es así, felicidades a los dos. No hay como el amor para hacer más dulce el mundo. Y lo necesita, vaya si necesita esa dulzura... Un abrazo muy fuerte.

Yasmin me dijo:

Que le pasa a la amiga Andaya que hace tiempo nos tiene olvidados?

Isabel Romana me dijo:

Que tengas felices vacaciones. Un abrazo muy fuerte.

Reinuaf me dijo:

Es tanto el dolor de haber querido a alguien y de haberle dado tu tiempo, tu amor, tu alma... que cuando ya no se ama duele haberle amado para que fracasaran tus esfuerzos en un abismo de esperanzas.

Enhorabuena por tu boda! disfruta muchísimo de todas tus experiencias que al fin y al cabo es lo único que se recuerda, y que queda para la posteridad.