martes, 30 de noviembre de 2010

PASO A PASO


De arrieros están llenos los caminos. Mulas que cargan rencores arrastran alforjas repletas de vacío. Al grito amargo de los sin alma, las bestias ciegas de conciencia embisten furiosas rastrojos de afectos. Enlodan a su paso el caminar tranquilo de quien contempla el viaje como una meta.
No importa cuanto polvo levanten, ni lo rápido que lleguen a ninguna parte. El peso de su miseria doblará sus rodillas hasta hincar en el suelo desolladas inquinas.
Y allí, al final de su trayecto, nos encontraremos.
Con mi lento paso descargado de temores, arrastrando la experiencia de la paciencia adquirida, sentiré lástima de tanta vida perdida.
Y seguiré mi camino sin girar la cabeza.

P.D.Tú camino no será fácil, y sentirás mil veces doblarse tu pequeña espalda. Pero jamás olvides que cada uno de tus pasos tiene sentido, que jamás andarás sola y que te admiramos más allá de donde imaginas
Ante todo tú ERES.

5 comentarios:

YO me dijo:

Sulen decir que con paciencia se llega al cielo pero sin duda palabras como estas ayudan al diario caminar

Ibso me dijo:

Cuanto de cierto hay en tus palabras. Me uno a esta actitud vital, me alegra saber de caminantes que disfrutan de cada paso y sortean con esfuerzo y esperanza cada escollo de la vida.
Un saludo, Ibso.

Sefarad me dijo:
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sefarad me dijo:

Para quien esté dedicado, aunque se sienta cierta sensación de pérdida de tiempo incluso ahí, la ganancia de la experiencia no tiene valor, por mucho que duela, no tiene valor. Claro que eso no quiere decir que lo aceptes.

Dere me dijo:

Que lindo, hace tiempo que no entraba a tu blog. Espero que estes muy bien. Un Gran abrazo.

me gustan las palabras, seguir avanzando a pesar de todo. seguir aunque el final del camino no lo es todo...