domingo, 28 de marzo de 2010

EL LADRÓN DE BESOS ROBADOS


Esos, los furtivos, los que escapan de mis labios sin que pueda evitarlo.
Son los que te apropias, mientras yo pienso que te los quito.
Qué bien saben.

P.D
Si hay algo que aprecie realmente de Internet, es la oportunidad de descubrir a otras personas que difícilmente hubieran llegado a mi vida de otro modo. Conocer sus habilidades, sus inquietudes, su perspectiva del mundo, y-¿porqué no?- sus sentimientos, sin las barreras sociales que impone el tête à tête.
Uno de mis hallazgos fue sin duda Isabel Barceló y su blog Mujeres de Roma. Llevo leyéndola mucho tiempo, tanto que no recuerdo ni como llegué a su página. Y he de decir, que no me sorprendió en absoluto cuando anunció que publicaba un libro; Dido, La Reina de Cartago. Pues bien, lo que leéis, es a quien leéis. Esto es, una persona sencilla, atenta y cercana, que muestra agradecimiento y humildad en cada gesto. Si a esto sumáis una basta cultura, como es su caso, y una sensibilidad especial a la hora de transmitir, entenderéis que estoy hablando de alguien muy especial.
Con honestidad, aun no puedo opinar sobre su libro, porque cierto bixito se apropió del ejemplar, y ando a la cola para leerlo. Pero hasta donde se, no defrauda ni en una coma.

1 comentarios:

uno me dijo:

Tengo los arcones llenos de ellos. Segun asoman, segun los insinúas, los recojo y los guardo. No son robados, los considero una donación a mi esta buena causa.
De Dido, el trato es no discutirlo a fondo hasta que no lo leas, pero no te defraudará...