domingo, 3 de enero de 2010

NASCITURUS



Pereció mi voluntad en las aguas de un anhelo recién parido. Replegó el otoño como un perro herido, lamiéndose las llagas de deshora, agazapado tras una tarde futura. No quiero ama de leche que nutra mis dudas, ni niñera que desvele mis sueños. Ando con infantil alegría estos pasos inseguros por el camino venidero. Y así, neonata, con los ojos cerrados y el pecho abierto, respiré de nuevo por primera vez.

5 comentarios:

Pilar me dijo:

Un renacimiento precioso. Com mucha luz.

uno me dijo:

"y me siento las alas naciendo firmemente".Unomismo, ya sabes donde y cuando.

Isabel Romana me dijo:

Espero que este renacimiento tenga reflejo en tu blog. Te echaba de menos... Feliz año. Un abrazo.

Pepa me dijo:

Caramba después de tanto tiempo sigues haciendo entradas preciosas, cargadas de sentimientos.
Feliz 2010, que esa infantil alegria no acabe nunca.

Riada me dijo:

Me gusta. :)