sábado, 29 de agosto de 2009

CULPABLE


Mil maneras de decirlo, solo una de sentirlo.

Al amparo del silencio, sus ramas cobijan mi piel denostada por el ardor del ruido. Abrasadoras palabras que encienden abismos, traicionando los hechos, prevaleciendo lo dicho.
Pero tienes esa virtud, me cierras la boca de golpe abriéndote el alma sin reproches. Y así, con la piel expuesta en la mirada, me envuelves de ti sin que yo me defienda; voluntad caída en el valle de tu pecho.
Huérfana de ideas, coja de argumentos, deshago esas murallas sin quebrarme por dentro.
Bendita culpa la tuya.

P.D.Será que te quiero, mea culpa.

jueves, 13 de agosto de 2009

ATLAS


Lucho, lucho hasta cubrir con mi piel las piedras del camino, tapizando con musgo de esfuerzo el marjal de una vida. Siempre hacia delante, siempre sin tregua, sin el derecho del mendigo a pedir compasión u olvido. Quiebro en el pecho los golpes del viento, con los ojos desiertos de lágrimas, huérfana la boca de voz, y la voz proscrita al silencio.
Triste destierro.

Y siento, siento indefensa ráfagas suplicantes que arrancan mi tiempo, descarnando los huesos de alivio, alivio temporal de una carne falible. Esa humanidad que me hace imperfecta no comprende de tormentas. Pero no importa, no puede importarme; mis manos pequeñas, impotentes lamentos, cargan el peso de un mundo.
Soy Atlas.

Un paso más, otro más desnuda de fuerzas. El último jirón de mi piel pende de un corazón apaciguado que no late en mi pecho.