jueves, 13 de agosto de 2009

ATLAS


Lucho, lucho hasta cubrir con mi piel las piedras del camino, tapizando con musgo de esfuerzo el marjal de una vida. Siempre hacia delante, siempre sin tregua, sin el derecho del mendigo a pedir compasión u olvido. Quiebro en el pecho los golpes del viento, con los ojos desiertos de lágrimas, huérfana la boca de voz, y la voz proscrita al silencio.
Triste destierro.

Y siento, siento indefensa ráfagas suplicantes que arrancan mi tiempo, descarnando los huesos de alivio, alivio temporal de una carne falible. Esa humanidad que me hace imperfecta no comprende de tormentas. Pero no importa, no puede importarme; mis manos pequeñas, impotentes lamentos, cargan el peso de un mundo.
Soy Atlas.

Un paso más, otro más desnuda de fuerzas. El último jirón de mi piel pende de un corazón apaciguado que no late en mi pecho.

9 comentarios:

Marcelo me dijo:

Y pensar que algunos sentimos llevar el peso del mundo en las espaldas. En sentido figurado, por supuesto.
Un saludo

anna me dijo:

Me alegro por tu vuelta. Pero a la vez esta entrada donde convive desaliento y fuerza, vulnerabilidad y fragilidad detras de un mar de coraza.

Te envio mucha fuerza para combatir tal guerra.

Muchos besos princesa.

Marcela me dijo:

La lucha contra el mundo y nuestros monstruos nos ayudan a crecer y sentirnos vivas, pero cuídado que no te dominen. Te dices luchadora...y hasta los luchadores necesitan de vez en cuando descansos y que nos ayuden con la carga. Besos te extrañaba!!!!

Te mando fuerzas...

Sefarad me dijo:

Sentí hielo al leerte, de ese cortante y que casi no se deshace.

Noches de Vigilia me dijo:

¡¡Cuanto eché en falta tus palabras!!. Es tanto lo que me identifico con tus escritos que cuando los leo, mi carga deja de ser tan pesada al compartirla con los personajes reales o inventados de tus historias.
Ya has vuelto, ahora, aunque solo sea por unos dias, caminaré con el paso un poco mas ligero por que habré descargado parte del contenido de la mochila que castiga mi cansada espalda, en las otras mochilas de tus protagonistas y de los dueños de algunos de los que te comentan. Gracias por la ayuda Andaya.

Susy me dijo:

Después de tanto tiempo sin postear, y yo fiel a mi cita contigo, me dejas entre palabras en las que sopesar la vulnerabilidad humana, recordándome la mía.

Un beso, amiga.

Moonchild me dijo:

Hay cruces que simplemente no nos pertenecen.


Abrazo.

Oscura me dijo:

Me transmite tristeza, vulnerabilidad y fuerza. Sentimientos contradictorios.

Buen relato.

Un beso

pd: espero que todo ande bien y estés mejor que nunca

Juan Antonio me dijo:

El peso del mundo o el peso de un recuerdo.

Saludos desde un laberinto donde habita el olvido.