domingo, 29 de marzo de 2009

SI MIS FAROS HABLARAN


El camino bajaría sus altivas empinadas, con las vergüenzas del tiempo expuestas en el arcén. Mil historias de cuneta, y otras tantas de retrovisor grabadas en mis ruedas.
El polvo cubrió mi pintura, la herredumbre oxidó engranajes y fijó cerraduras. Y dentro, un cuentakilómetros que mira el camino como un viejo a su calendario; con la ironía de quien está en paz con el tiempo.
Si mis faros hablaran, contarían una vida.

7 comentarios:

S0y la Que No Buscas me dijo:

Muy lindo, es muy real que a veces ciertos objetos o lugares cuenten la historia de nuestra vida..

Un saludito! XD

anna me dijo:

Me encanto esta entrada, a la vez es un estilo que me recueda el mio, pero cien veces superado. FELICIDADES........

Un beso

gloria me dijo:

Aprendamos de todo lo que podrían contarnos esos faros. Paremos un momento en la cuneta y escuchemos esa vida...

Te traigo un regalo:

"La vida que murmura. La vida abierta.
La vida sonriente y siempre inquieta.
La vida que huye volviendo la cabeza,
tentadora o quizá, sólo niña traviesa.
La vida sin más. La vida ciega
que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,
sin hacer aspavientos, sin históricas histerias,
sin dolores trascendentes ni alegrías triunfales,
ligera, sólo ligera, sencillamente bella
o lo que así solemos llamar en la tierra."
Gabriel Celaya.

Un beso fuerte, Andaya.

Susy me dijo:

Pues a mí me encantaría que tus faros hablaran y, no disimules, que son tus ojos esos faros que bien una vida, o más, nos podría contar.

Bsss.

Sefarad me dijo:

Y qué me dices cuando alguien se encuentra con ese algo o ese alguien y revive, provoca que reviva. Sin más, sin un por qué. Fíjate que ese coche revivió, nosotros le estamos mirando y ya por siempre estará en nuestro recuerdo aunque jamás lo hubiéramos conducido.

Tú lo reviviste aunque fuera por un momento. Al menos no cayó en el olvido.

Lo que Soy me dijo:

Que curiosidad... si esos faros hablaran de tu vida...

Muchos objetos nos rodean en nuestra soledad y si ellos hablaran delatarían nuestra penas, nuestros miedos, nuestra risas y nuestros sueños...suspiro de tan sólo pensarlo.

No he tenido la oportunidad de decirte que agradezco cada una de tus palabras, sin conocerte me has dado rayitos de aquel sol que tanto necesitaba. Mil gracias

Isabel Romana me dijo:

¡Exijo que esos faros hablen...! ¿Cómo será barrer la noche con un haz de luz? Besos, querida amiga.