domingo, 22 de marzo de 2009

LEÑA DEL ÁRBOL CAÍDO


Jade Goody ha muerto esta madrugada de un cáncer de cérvix. Eso, a priori no la convierte en nadie especial. Desgraciadamente son miles las mujeres que perecen por esta enfermedad. Tampoco es nada de otro mundo ser una celebrity. Salir en la televisión a vender las miserias, o ser el subproducto de un programa fastfood, está a la orden del día.
Antes las jóvenes soñaban con ser médicos, abogados, modelos, actrices... Ahora gana por goleada el prototipo PV-siglas de putón verbenero-, con perdón.
No, no es por nada de esto por lo que esta chica me ha impresionado. Ha sido su instinto maternal, que se ha antepuesto hasta al más primigenio; el de la supervivencia. Desde que supo que iba a morir, hizo de su vida-de lo que de ella quedaba-, un merchandising absoluto desvestido de pudor y de falsa vergüenza.
Proteger a sus hijos más allá de la muerte, asegurar su futuro a costa de lo que fuera.Y en su caso, el precio fue verse privada de la intimidad en la enfermedad y en la muerte. Frente a voces moralistas que ponen el grito en el cielo por lo que ellos consideran una vergüenza, yo te digo Jade; Olé tus ovarios, donde quiera que estes.
P.D.No me gusta cómo condujo su vida, pero no soy quién para juzgar. Lo que si puedo entender perfectamente son las razones por las que organizó su muerte del modo en que lo hizo.
Y cambiando de tercio; a mis chic@s del facebook... un lujo poder conoceros más de cerca. Lo digo muy en serio.

7 comentarios:

gloria me dijo:

No somos quiénes para juzgar, tú misma lo has dicho. Y si fue por sus hijos, menos.
Gracias, mi queridísima Andaya, saber que estás ahí es muy importante.
Un abrazo.

Polanesa me dijo:

Uy, no sé quién es, me dejaste con la intriga. La voy a tener que buscar en wikipedia :P
Pero más allá de que no conozca su historia, hay una frase que no se escucha muy seguido por acá y es "No me gusta cómo condujo su vida, pero no soy quién para juzgar"... y después de eso apreciar una virtud o una acción de la persona en cuestión... No, no se escucha muy seguido.
Saludos!

Lo que Soy me dijo:

Cuando hay una muerte deja de importarme la vida que tuvo, a no ser que se tratará de un asesino o violador...en esos casos la compasión prácticamente desaparece.
En Chile me enteré de su historia. Soy mamá y me imagino el dolor y preocupación que debió sentir por sus hijos.(me pregunto si fallecio en paz).¿Te imaginas todo el dolor que se tuvo que aguantar?. El cáncer es una enfermedad de MIERDA, he tenido familiares que lo han padecido y lamentablemente algunos de ellos no pudieron hacerle frente. Sólo me sumo a tus palabras ¡Ole a sus ovarios!, Ojala se haya muerto con algo de tranquilidad.

Besos Andaya se te extraña cuando no escribes.

Isabel Romana me dijo:

No he seguido esta historia de cerca, pero sí algo he escuchado. También yo opino que ha luchado con las armas que tenía para asegurar el futuro de sus hijos. Quienes están en falta, en todo caso, son los demás, los que están siempre dispuestos a comprar espectáculo al precio que sea. Quizá yo hubiera hecho lo mismo en su lugar. Un abrazo, guapa.

Susy me dijo:

Yo no creo que hubiera sido capaz, para hacer eso hace falta, a mi ver, cierta forma de ver la vida, de ser, y de necesidad.
En este caso parece que las tres condiciones se han dado. Que descanse en paz.

Me alegro mucho que hayas vuelto a publicar, bixo.

Abrazos.

Sefarad me dijo:

No la juzgaba pero qué quieres que te diga, nunca me gustó desde que insultó a esa chica con palabras teñidas de racismo. Así la conocí y nunca más supe de ella hasta que le dijeron que tenía cáncer, creo recordar que fue mientras participaba en el Gran Hermano indio. Pareciera que el destino había tomado su forma más cruel para darle una buena lección pero no... eso no fue una venganza, eso fue una gran putada. La vida de nuevo se convertía en una gran broma donde solo ella se reía, se reía de esa chica, de todos nosotros, regalándole la muerte, justo cuando iba a empezar a saborear una vida que siempre soñó.

Ahí pasó de caerme mal a no caerme sin más. No me daba pena porque eso solo me lo dan los mal nacidos y ella solo se equivocó como uno mismo. Es humana y como humana pensó en sus hijos, hizo lo que pudo para según sus mismas palabras, arropar a esos hijos que jamás vería crecer.

No me da pena porque no quedará en el olvido, porque ha conseguido lo que quería. Y tampoco estoy triste porque eso solo pueden sentirlo sus parientes, su gente, los que la conocían.

Imagino que como a mucha gente, la enfermedad la hizo madurar y actuar de manera inteligente. Se aprovechó de su fama para marcharse de esta vida sonriendo. Esta vez era ella la que sonreía y le dedicaba su risa a la vida, esa que se rió una vez de ella pero nunca más lo volverá a hacer.

¿Os habéis fijado qué bonita era sonriendo?

anna me dijo:

La vida le cambio de golpe ya con el programa de tv, y luego fue ella quien los utilizo para garantizar una vida segura economicamente a su-sus hijos.....Depende como se mire se puede o no entender alla cada uno,verdad?

Saludos