jueves, 30 de agosto de 2007

PUNTO EN BOCA


A estas alturas, y todavía me descolocan.

Ya estaba tardando en verme en una situación embarazosa. Y es que yo, con la boquita cerrada, estoy mucho más mona, creedme.
Imaginaros; seis de la tarde, en la inspección médica. Recibo a un paciente atendido esta mañana por mi compañero, y derivado al hospital para la extracción de un cuerpo extraño en un dedo.
El señor en cuestión es un ecuatoriano afincado en España desde hace nueve años. Una vez tramitada la asistencia, nos hemos puesto a hablar. Una de esas conversaciones triviales que surgen cuando ya no tengo más citas y el paciente no tiene prisa.
Le preguntaba sobre su adaptación a la sociedad española- nada como salir de casa para darte cuenta de lo maleducados que somos aquí-, las razones que le hicieron abandonar cuanto conocía y embarcarse, él y su familia, en un comienzo desde cero. Me habló del crack económico que su país sufrió hace casi veinte años. De cómo cambiaron las cosas, su quiebra, la de miles de familias…
Luego me comenta que va a volver a Ecuador a montar un nuevo negocio, pero no de construcción, como el que tenía antes. Él es del sur, pero quiere irse a Quito, la capital, porque según dice, es allí donde hay dinero.
Y es entonces cuando yo le pregunto- ¿Y qué tipo de negocio vas a abrir?-.
Calladita, calladita estoy más guapa.
-Ah, pues un prostíbulo- me contesta como quien no quiere la cosa.-Pero de alto standing y todo por lo legal.
No se qué cara he puesto. El clip con el que andaba jugueteando ha salido disparado de golpe, y yo no sabía donde meter las manos ni la mirada. No es que yo me haya caído de un guindo; tengo pacientes carcelarios en régimen abierto, cocainómanos, gente de todo tipo. Pero este me ha dejado muerta matá.
Tras un silencio incómodo, y tres o cuatro carraspeos, se me ha escapado un pensamiento fugaz.
-Pues aquí no podrías montarte un puticlub, vamos que es ilegal y a los proxenetas los meten en la cárcel.- Según lo he soltado me he ido hundiendo en la silla. Pero el hombre, lejos de molestarse me contesta;
-Ya, ya, aquí está bien difícil-Menos mal, pensé- Para la…"discoteca" que voy a abrir, las licencias tardan mil años. Y eso que mi esposa trabaja en el ayuntamiento.
Hay muy poca gente capaz de hacerme callar, pero ante esto…punto en boca.



P.D.Próximo post, destroyer. Vamos, de los muy Andaya.
Advierto.
Por cierto, no os perdais lo nuevo de Mis Crisis . Muy buen post Pilar, aun que reconozco que me hinchó la vena de la Patiño.

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jueves, 23 de agosto de 2007

DE VUELTA


Templo de Kukulcan, en Chichén itzá

Llevo un tiempo ausente. En parte por las vacaciones- me fui al paraíso y a allí casi me tropiezo con un huracán-, en parte por saturación. Necesitaba alejarme de todo un poco porque a la vuelta, sabía que iba a concretar una de las decisiones más importantes de mi vida. Algo que para mi, lo es todo.
Y ahora me siento extraña. No se, es como haber perseguido a la luna hasta haberle dado caza y justo cuando me quedan dos pasos para cogerla… me entra el pánico. Así estoy ahora, asustada. No tengo ninguna duda sobre lo que deseo, pero esta decisión me está estampando en la cara todas mis carencias y posibles errores. ¿Y si me equivoqué? ¿Y si me estoy equivocando ahora?
Tal vez debí haber escogido el camino fácil, dejar de nadar contra corriente y haberme dejado llevar por el camino más lógico. Pero no, yo siempre he tendido a complicar las cosas como si de entrada no me hubieran venido suficientemente enredadas.
Será que soy una libra que se pierde en divagaciones ante cualquier bifurcación. Y aun que esto jamás me convirtió en una persona indecisa, lo paso mal.
Así ando ahora, entre la ilusión y el pánico más extremos.

El ParaísoNo puedo decir que conozco México. Apenas vi un cachito, pero fue suficiente para dejarme con ganas de más. La Rivera Maya te lo ofrece todo; ocio, deportes, naturaleza selvática y cultura. Lo que busques allí lo encuentras. Pero ante todo, me quedo con sus gentes, tremendamente educadas, y con un sentido el tiempo un tanto peculiar. Allí no valen las prisas, el reloj es un mero adorno, inútil totalmente para ese estilo de vida.
Hice de todo; snorkel en el segundo arrecife de coral más grande del mundo, remontada de un río subterráneo, paseo con escafandra a 15 metros bajo el mar, nadé con delfines, recorrí las ruinas mayas de Chichén Itzá, vi una de las maravillas del mundo, aprendí algunas palabras en maya, me bañé en un cenote, bebí caipiriñas, daikiris, caribbean dreams, tequilas hasta hartarme, comí en un sitio de comida corrida unos tacos que aun me están picando y una cosa negra que no se que era pero estaba de miedo… Y a poco me veo en el ojo del huracán Dean. Regresé justo un día antes de que tocara las costas mexicanas.
¿Qué más puedo pedir? Pues yo te lo diré; VOLVER.

Este es el cenote de Ik-kil. Los cenotes son ríos subterráneos que se abren en una especie de pozos o grutas. Una de esas cabezas debe de ser mía. Subí a lo más alto que se permitía y desde allí me lancé. Es increíble, creedme. Agua dulce, transparente; rodeada de vegetación salvaje y peces ciegos que no rehuyen tu contacto. Impresiona su historia, su pasado, su sabor a otros tiempos.
P.D.
Esto lo vi en Isla Mujeres.Una muestra del carácter méxicano. Me reí lo mio.



25 de Agosto


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