jueves, 10 de mayo de 2007

QUÉ FÁCIL ES


Romper una infancia

El día que le vi por primera vez, debía tener unos nueve años. Venía con su hermano mayor, un adolescente autista de mirada huidiza, y su madre. Una mujer peculiar, vestida con muchos colores y un pelo muy sucio recogido en dos trenzas. Sobrepasaba los cuarenta.
Él no paraba en la consulta, interrumpía continuamente mientras toqueteaba todo cuanto tenía a mano. Me preguntaba sobre todo a pesar de los ”cállate ya imbécil” que su madre le escupía a grito pelado. Cuando marchaban, aquella mujer dejaba un fuerte olor a sudor en mi consulta y un amargo sabor en mi boca.
A punto estuve en una ocasión de avisar a servicios sociales, pues sospechaba que ambos críos sufrían mal trato y abandono. Pero sus padres se separaron y pensé que tal vez yo estaba viendo fantasmas, que toda aquella crispación se debía a los problemas de pareja. Confiaba en que poco a poco las cosas se normalizarían y esos niños podrían llevar una vida con algo de sentido común.
Me equivoqué.
Un día le trajo su madre, a empujones como siempre, con malas palabras para variar.
-No me come nada,- recuerdo su mirada extraña. Siempre alerta, ansiosa, agresiva.- este imbécil dice que está gordo y no quiere comer.
Antes de que pudiera protestar por el insulto el crío ya le estaba contestando.
-Porque cocinas fatal y me da asco lo sucio que está todo- Estoy convencida de que de no haber estado yo allí, el bofetón era seguro. Interrumpí la discusión.
-Vamos a ver, tú no estás gordo… Hubiera dado lo que fuera por poder hablar a solas con él. Le solicité una analítica e indiqué a su madre que sino podía acompañarle, entonces ya trabajaba, el niño podía venir solo. Me comprometí a llamarla después y explicarle la situación.
Pero los meses pasaron y él no vino. Su madre apareció un día con su otro hermano y me contó que el pequeño se había ido con su padre. En parte sentí alivio.
Hace dos semanas le vi en la sala de espera. De aquel niño inquieto y respondón no quedaba nada. Un joven extremadamente delgado me miraba tímidamente detrás de sus gafas sin apenas levantar la cabeza. Le llamé por su nombre.
-¡¿Te acuerdas de mi?!- me preguntó sorprendido.
-Pues claro, llevo años esperándote. Cuéntame.
Fue una consulta dura, como la de hoy. Me habló de su problema evitando llamarlo por su nombre. Me contó su relación con la comida- más bien su no relación-, me habló de sus carencias, del porqué no comía, ni siquiera cuando tenía hambre. Tuve que mirar en el vademécum para recetarle un estimulante del apetito, mirar precios, pues no quería que nadie de su entorno supiera lo que estaba pasando y solo tenía cinco euros. Y yo pensé que si ese niño le importara realmente a alguien, no hubiera hecho falta que él dijera nada porque haría mucho tiempo que lo habrían notado. Sentí pena y rabia.
Finalmente le di yo el dinero para las ampollas que quería que tomara. Y pactamos.
Yo me comprometí a no mover ficha de momento, hasta no tener bien claro qué tipo de ayuda podía conseguir de servicios sociales sin empeorar las cosas.
Él prometió acudir regularmente a consulta y ser sincero consigo mismo respecto a la comida.
Cuando se fue volví a pensar lo de siempre, que me falta el recetario de “sírvanse dos hostias al portador cada ocho horas”. La mayoría de las veces no las prescribiría al paciente, sino a alguien de su entorno. Estoy convencida de que con esto curaba más de una vida.

I Will Survive de Gloria Gaynor

Sigue las instruccionesCuando el chico se fue me quedé a solas con mi Ojo de la ciencia. Durante la consulta, me había hecho mil guiños intentando llamar mi atención, hasta le dio un siroco a lo Marujita Diaz. Pero yo estaba ofuscada intentando encontrar la forma de ayudar a mi paciente y le metí el dedo un par de veces en plena pupila para que me dejara en paz. Ahora no había razón para hacerle callar, así que aprovechando la coyuntura, el jodío rebobinó un cuarto de hora y el joven volvió a entrar por la puerta, un poco sorprendido de verse abducido sin previo aviso.
De pronto, la sala quedó a oscuras y un cañón de luz me iluminó a mí y a mi ojo mientras una bola de espejos bajaba del techo reflejando cientos de puntitos de luz que giraban en las paredes.

ºººAhora, dale al play y escucha la canción de Gloria mientras leesººº

Me vi cantando a pleno pulmón, subida en unos zapatos con unas plataformas tremendas. Mi vestido, de un azul brillante, se ceñía al cuerpo como una segunda piel excepto en el muslo derecho al que dejaba descubierto por un abierto de vértigo. Al cuello, una boa de plumas interminablemente larga, tanto como mis pestañas postizas cargadas de purpurina plateada.
El pobre niño se hundía en su silla mientras en su cara se leía un inconfundible ”se ha vuelto loca”.
Me costó dos segundos ponerme en mi papel de reinona drag. Me sentía Priscilla y era la reina del desierto. Así que le cogí por la mano arrastrándolo literalmente fuera de la consulta. Salimos directamente a un cuadro de Dalí lleno de relojes torcidos, elefantes de patas finísimas y Ojos que miraban de reojo a mi pobre Ojo.
Yo ya no cantaba, pero seguía escuchando la música.
-Mira chaval- puse cara de mujer que está a la vuelta de calle de todo- la vida es suficientemente perra como para que tú te ladres también. Aprende que solo cuentas contigo. Eres fuerte, ¡Oh si! Si que lo eres.- Ahora parecía más una diva del gospel, solo me faltaba palmear gritando ¡Amén!.
Caminaba a grandes zancadas, marcando el paso al ritmo de la música. El chico me seguía a duras penas. Me senté en el borde de un enorme reloj doblado, recostándome sobre el codo.
-Eres el dueño de tu propia vida. Muchos vendrán solo para ensuciártela pero tú tendrás que Sobrevivir.-Esta vez si se escucharon unas voces coreando un you must survive. Yo le apuntaba con mi dedo mientras le hablaba, pero mi paciente había dejado de tener miedo y empezaba a sonreir, sobre todo a una Gala que le hacía guiños a pecho descubierto, subida en unos libros.
-Eres dueño de tu tiempo y eso es algo que nadie te podrá robar. Equivócate, tropieza, cae, llora, húndete, maldice, lucha, pierde, gana, recuerda, olvida, grita, GRITA. Pero sobrevive porque el mundo es tuyo y eso es algo que nadie podrá cambiar si tú no quieres. Solo debes respetarte. Recordar que vales tanto como cualquier persona, que no eres menos que nadie y reclamar lo que es tuyo. El derecho a ser feliz.
El joven bailaba con una jirafa de cuello torcido. Se divertía como nunca sabiéndose, por primera vez en su vida, el centro de algo.
- A mi me importas- le dije desde mis plataformas, desde detrás de mis pestañas purpurina, desde mi corazón averiado por la impotencia.



Ojalá pudiera hacer algo así. Ojalá.

Rescatado de mi blog en ya.com

1 comentarios:

DeYaPuntoCom me dijo:

Dime:
Me has hecho reir con lo de la diva gospel.
Jesús Domingo, 27 Mayo 2007 14:27 (Correo) (Web)

Dime:
Me has hecho reir con lo de la diva gospel.
Jesús Domingo, 27 Mayo 2007 14:27 (Correo) (Web)

Dime:
Un post precioso. Me ha calado completamente. El mundo aveces parece una convención de gente triste...
La niña de ojos tristes Domingo, 20 Mayo 2007 00:31 (Web)

Dime:
A veces solo sentir que le importas a alguien, aunque sea un desconocido es la mejor de las medicinas.
¿Sabes? Quizás él recuerda tu consulta más que como en realidad fue, como la imaginaste tú después.
Es posible que su imaginación sea el último reduct de libertad y de felicidad que le queda.
Solo nos queda desear que tenga la fuerza de sobreponerse a lo que le ha tocado vivir.
Si encuentra unas cuantas manos tendidas igual que la tuya lo logrará.
Me ha emocionado leerte, mucho.
Cuidate y sobre todo no permitas que la "putada" que es la vida en general te haga perder la humanidad que te caracteriza.
Besos

MDM Viernes, 18 Mayo 2007 12:51 (Correo) (Web)

Dime:
Me ha encantado tu post, hacía tiempo que no leía algo así tan bueno (al menos desde mi punto de vista). ;-D
Nueve Viernes, 18 Mayo 2007 12:49 (Web)

Dime:
a lo mejor sin quererlo lo hiciste...
Le hicistes ver que le importabas, que no te creas que es poco.
Un beso
Toni Viernes, 18 Mayo 2007 05:52 (Correo) (Web)

Dime:
Ha sido un post precioso, al igual que el escape que has dibujado a la impotencia.
Como tu dices, ojalá fuera tan fácil.

Besotes.
Basileia Miércoles, 16 Mayo 2007 18:03 (Web)

Dime:
Que pena las familias que hay por ahí y que pena no poder hacer más, sobre todo por lo niños. Los mayores, ya, tienen poco arreglo.
Que suerte tú, que aunque no sea mucho, algo puedes hacer.
pilar Miércoles, 16 Mayo 2007 14:46 (Correo) (Web)

Dime:
Gracias por tu comentario, he leido te post y me ha encantado, ojala existieran mas personas asi que ayuden a cambio de nada, la suerte que tuvo el chico al encontrarse contigo, ojala se solucione todo para bien...Yo también he pensado en mas de una ocasión que los médicos parecen no escucharte. Y creo que llevas razón hay a personas que un par de hostias no les vendrian nada mal. En fin besines dulces, y de nuevo gracias por tu visita!!
lamirada Martes, 15 Mayo 2007 23:54 (Correo) (Web)

Dime:

La verdad es que las consultas serían mucho más amenas con ese segundo estilo! jejejej ;)

Me gusta leer tus experiencias con los pacientes... ¿sabes? Yo soy el encargado de poner ese "cuarto ojo de la ciencia" por hospitales en todo el mundo... jejejeje... malditos informáticos, somos como ratas, estamos en todas partes! :P


Besos!*
TE Martes, 15 Mayo 2007 18:50 (Correo) (Web)

Dime:
amm x cierto sigo sin saber mi nombre y contraseña en tu foro, joppp q no se ande lo tengo apuntado!!!
CHOI Domingo, 13 Mayo 2007 20:45 (Web)

Dime:
jop siemple flipando con tus post.

y q te pasa niña con mi blog!! y q hago?? jajaja xq palabrita de choi q yo no he bloqueado la entrada eh!!
besitos wapa!!
CHOI Domingo, 13 Mayo 2007 20:42 (Web)

Dime:

Holasss.
Solo pasaba pa saludar, pero ya me he quedao a leer un ratito.

Me gustó eso de las hostias al portador... más de uno merece una pequeña sobredosis.

Saluuuuuudos.
Kaiiiiiizen Domingo, 13 Mayo 2007 00:26 (Web)

Dime:
Ha tenido la suerte de topar contigo. Cuando pasan cosas asi el desamparo es enorme, y solo encontrar una persona como tú, hace un mundo nuevo.

Seguro que le has ayudado más de lo que piensas. Y espero que vuelva y lo veas, dentro de un tiempo, con una sonrisa en los labios.

Muchos besos
Oscura Sábado, 12 Mayo 2007 19:11 (Web)

Dime:
Ray Sugar Anda, si no te conociera conseguirias que a partir de ahora acudiera a consulta con protector bucal y casco con orejeras, jaja.
Sigue, niña, conoces la sensación de apoyo que tenemos los potenciales destinatarios de tus hostias, y que sea para bien.
uno Sábado, 12 Mayo 2007 06:08

Dime:
Tampoco me dejarían prescribir en el talonario de sírvase dos hostias. Pero soñar es gratis.
Andaya Viernes, 11 Mayo 2007 23:45 (Correo)

Dime:
Así no, seguro, porque no te dejarían, jajajajaja, pero............ sí puedes hablar con él y decirle lo mismo sin plumas, ni zapatos de plataforma, ni ese vestido con un corte muslero de vértigo. Lo que sí puedes hacer es regalarle su banda sonora en un CD...

Habla con él, que se desahogue, que se abra, pero cuídate tu también.

Te quedó genial con la música, ya que al menos conmigo, ha durado lo mismo que la larguísima posdata.

¡Felicidades maestra!
Sefarad Viernes, 11 Mayo 2007 23:27 (Web)

Dime:
Me gustaría pensar que ese chico va a mejorar, y te lo diría con gusto pero el día que lo vuelvas a ver lo sabrás. Parece ser como comentas, que sólo tú te preocupas por él, está en una edad tan mala que da miedo pensar lo que puede llegar a hacer. Lo dicho, si ves que peligra incluso su vida y lo digo muy en serio (por él, no por los padres), acude a los servicios sociales, aunque sin pruebas... ufff, qué asco de sociedad, cómo puede ser tan fría a veces.

Como te dicen, menos mal que ha topado contigo, imagina que no fuera así.

Petonets
Sefarad Viernes, 11 Mayo 2007 23:02 (Web)

Dime:
Caray, Andie.
A lo mejor es una idiotez, pero en parte, ha tenido la suerte de tropezar contigo.

Lo haces genial. Un beso,
wolffo Viernes, 11 Mayo 2007 19:37 (Correo) (Web)

Dime:
Sólo espero que no deje de acudir a tu consulta, tú le ayudarás. Ya lo estás haciendo, y seguro que más de lo que piensas.

Un beso
Kundry Viernes, 11 Mayo 2007 13:58

Dime:
Que sean seis. Estas son cosas que no soporto.

Besos
Oscura Viernes, 11 Mayo 2007 12:06 (Web)

Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Eva Viernes, 11 Mayo 2007 10:59 (Correo)

Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Eva Viernes, 11 Mayo 2007 10:59 (Correo)

Dime:
Has conseguido ponerme los pelos de punta....
A veces he pensado que algunos médicos no escuchan, sólo teclean en su ordenador.
Me has hecho ver que hay de todo.
Gracias.
Eva Viernes, 11 Mayo 2007 10:59 (Correo)

Dime:
Sé que te sobras y bastas tú sola. Pero por si acaso, en vez de dos, cuatro hostias tampoco estaría nada mal.

Cuídate

hombresymujeres Viernes, 11 Mayo 2007 03:29 (Web)